La voz del SAP: Nikoletta Holch

07/05/2020

De un día para otro nuestra vida ha cambiado. El coronavirus nos ha llevado a un confinamiento al que hemos tenido que adaptarnos a marchas forzadas. Una de las primeras medidas que se activaron en la UOC a causa de esta situación excepcional fue la puesta en marcha de nuevo del servicio de atención psicológica (SAP) en línea, disponible en catalán, español e inglés cuatro días a la semana en franjas de mañana o de tarde.

Durante el primer mes de funcionamiento se han hecho 46 consultas (de 51 citas que había disponibles), que suponen el 90 % de ocupación del servicio.

¿Quieres conocer quién está al otro lado de la pantalla? Hablamos con Nikoletta Holch, la psicóloga que ofrece apoyo a todas las personas del equipo propio de la UOC que lo necesiten y les ayuda a hacer frente a esta nueva realidad que estamos viviendo.

¿Qué tipo de terapia realizas y qué beneficios tiene?

En mis sesiones, utilizo sobre todo las técnicas de la terapia breve estratégica (TBE), que tiene un enfoque centrado en las soluciones. Eso significa que, al contrario de los enfoques tradicionales que trabajan mayoritariamente analizando el problema, la TBE opera introduciendo cambios con la ayuda de prescripciones que conducen a la persona a actuar de una forma diferente. La TBE parte de la idea de que los problemas persisten por los intentos fallidos de solucionarlos.

Normalmente, cuando nos encontramos ante un problema, aplicamos las estrategias que ya conocemos para solucionarlo, y, si funcionan, problema resuelto. La complicación empieza cuando nuestra estrategia falla y, a pesar de ello, seguimos aplicándola una y otra vez hasta que esto se convierte en el mecanismo que empeora la situación, o cuando la estrategia funciona a corto plazo, pero a la larga causa aún más daño.

En la terapia breve estratégica utilizamos prescripciones que ayudan a las personas a cambiar de estrategia y experimentar un cambio de perspectiva.

Uno de los puntos más destacables de este enfoque es que el cambio es duradero y rápido, ya que se trata de un descubrimiento personal, de una transformación en la forma de ver el problema en cuestión.

¿Cuáles son los temas o preocupaciones habituales fruto de la situación actual derivada de la COVID-19 o relacionadas con el coronavirus?

La situación que estamos viviendo actualmente supone, por un lado, un cambio importante en el día a día para todos y, por otro lado, una carga emocional que no estamos preparados a afrontar. Yo diferencio dos grupos de problemas relacionados con la COVID-19: uno es la gestión de la vida bajo las circunstancias actuales y el segundo es la gestión emocional.

En la primera categoría me encuentro con problemas de estrés y ansiedad, sobre todo por el teletrabajo y la conciliación familiar. También afecta al estado psicológico el entorno donde estamos confinados. No es lo mismo estar en un piso pequeño sin balcón que estar en una casa con jardín. Naturalmente, en un sitio reducido, el simple hecho de no poder movernos o aislarnos ya supone malestar. La falta de privacidad o la falta del sol también tienen consecuencias en nuestro estado emocional. Las familias tienen que conciliar el trabajo, los estudios, el ocio y la actividad física en el mismo lugar y al mismo tiempo. ¡Solo decirlo ya genera estrés!

Por otro lado, vivimos tiempos en los que el miedo a enfermar o a que enfermen nuestros seres queridos, el duelo y la ansiedad están presentes en nuestra vida. El miedo excesivo puede llevar a las personas a padecer trastornos obsesivos y a alterar la percepción aunque sea transitoriamente. También me encuentro con mucha frecuencia con problemas de alteración del sueño o irritabilidad y estados depresivos.

¿Qué consejos darías para reducir la ansiedad o el estrés que puede provocar esta situación de confinamiento?

En primer lugar, mencionaría la gestión de la información que llega a nuestros hogares. Es muy importante no sobrecargarnos de información. Es mejor ver las noticias por la mañana o en la primera parte del día y no por la noche, ya que puede alterar nuestro sueño. También recomiendo evitar las noticias con mucho contenido visual (sobre todo en las redes sociales), ya que tienen un impacto psicológico mucho mayor sin que realmente aporten más información.

En segundo lugar, conviene reducir un poco nuestras expectativas o exigencias. Teniendo en cuenta que hay que hacer muchas actividades juntas que normalmente manejamos por separado, en un único lugar (normalmente reducido), es poco probable que podamos llevarlo todo igual de bien. Intentar darlo todo y al cien por cien nos lleva al agotamiento y a una sensación de fracaso. Hay que entender que esta es una situación excepcional y antinatural, y que no estamos solos en ello. Los demás tampoco lo hacen al cien por cien y, por lo tanto, no va a pasar nada si nos permitimos rendir menos. Cada uno de nosotros tiene su situación particular y lo importante es hacer lo que podamos sin compararnos con los demás.

¿Cuáles crees que son los mayores retos por parte de las personas que teletrabajan en la UOC en esta situación de confinamiento?

Por las consultas realizadas hasta ahora, lo que más preocupación genera es la conciliación del trabajo y la vida familiar o la convivencia, y el aislamiento en el caso de las personas que viven solas. Los problemas que pasan desapercibidos en el día a día en la comunicación o en las relaciones personales ahora están encima de la mesa y no queda otro remedio que intentar resolverlos.

¿Consideras que somos realistas acerca de las expectativas que nos marcamos? 

Cada vez más. Al principio del confinamiento estábamos más bien eufóricos, pensábamos que podíamos con todo y tampoco éramos conscientes para cuánto tiempo teníamos que dosificar nuestra energía. Las semanas siguientes nos íbamos adaptando a la situación, bajando las expectativas y entendiendo que no se podía con todo. Al final del primer mes, la mayoría experimentábamos un bajón emocional, agotamiento, impaciencia, ganas de que se acabe. Veo que ahora empezamos a aceptar la incertidumbre, que causa algo de negatividad pero también más realismo. 

Trabajar desde casa y conciliar la vida laboral y familiar es difícil y en ocasiones duro. ¿Qué consejos puedes dar a las personas que se encuentran en esta situación?

 Ante todo, no intentar ser un superpadre o una supermadre, un superempleado, un superamigo, etc. Mucha gente se ve a sí misma como alguien antisocial porque ya evitan las videollamadas de los amigos o incluso de los familiares. Naturalmente, después de una jornada delante de la pantalla ya no te apetece tanto volver a ponerte delante de ella. No tengas miedo a explicar tu situación a los conocidos. No todo el mundo trabaja por internet y puede que no lo hayan pensado.

Otro tema importante son las tareas de los hijos. Los deberes son para ir haciendo cada uno según sus posibilidades. No te sientas mal si no puedes hacerlo cuando lo hacen los demás; no te compares. Piensa que hay padres y madres que no trabajan y tienen mucho tiempo para sus hijos, pero, si no es tu caso, eso no te cualifica como mala madre o mal padre. Piensa que también es una buena oportunidad para que los hijos sobreprotegidos y sobreestimulados aprendan a entretenerse solos, a redescubrir sus juguetes, a aburrirse y, gracias a ello, a ser creativos.

También es muy útil habilitar espacios separados para las diferentes actividades para poder aislarse de vez en cuando y descansar de la interacción. Estar siempre acompañados y ser interrumpidos constantemente genera mucho estrés e irritabilidad.

Y, para acabar, destacaría la importancia de ir por el camino más fácil, buscar soluciones prácticas aunque no parezcan ideales. Por ejemplo, no pretender tener la casa perfecta, las comidas más saludables del mundo, pan casero, todos los amigos atendidos y contentos, todos los deberes hechos y un cuerpo esbelto. Puedes aceptar, por tu bien y transitoriamente, tener la casa desordenada, los niños jugando en el salón, los platos sin fregar y comer pizza congelada para cenar si a cambio has tenido unos momentos para ti o para los tuyos.

 

Autor / Autora
Técnica de Comunicación Interna
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